El EPA es un antiinflamatorio natural de gran potencial

omega 3

 

Distintas publicaciones hablan del EPA como un antiinflamatorio natural de gran potencial  sin los efectos secundarios que puede tener un fármaco.

Dentro de los aceites omega-3 de origen marino, sus dos principales protagonistas son el DHA (ácido docosahexaenoico) y el EPA (ácido eicosapentaenoico). Sin lugar a dudas, el DHA es el que tiene un abanico de bondades más amplio (a nivel cardiovascular, visual, cognitivo e incluso  de la antiinflamación). Sin embargo, hoy voy a dedicar unas líneas al EPA, cuyas bondades, aunque no tan amplias como las del DHA, no por ello son menos interesantes.  Al igual que el DHA, el EPA contribuye a bajar los triglicéridos, unas grasas sanguíneas que en exceso suponen un riesgo cardiovascular. Pero la propiedad que quizás es más destacable en este ácido graso es su gran potencial antiinflamatorio.

La toma de un preparado a base de EPA no va a desplegar sus bondades de manera inmediata, tal y como lo haría un fármaco antiinflamatorio convencional. Sin embargo, aprox. 2 semanas después de iniciar su toma es cuando, tomado a las dosis adecuadas, comenzará a exhibir sus bondades (ej. a nivel articular, muscular, respiratorio, de piel etc.). Este hecho es de especial interés para el caso de personas que conviven con problemas crónicos de salud donde la inflamación es un elemento habitual de su ‘día a día’. La toma de formas puras y concentradas de EPA (ej. NuaEPA 1200: 1-2 perlas/día con una comida), es una opción muy interesante de considerar en estos casos, dado que está exenta de los efectos secundarios clásicamente asociados a los antiinflamatorios tradicionales (ej. problemas gastrointestinales, pérdida de masa ósea etc.) y permite en ciertas personas, reducir la dosis diaria de fármacos antiinflamatorios. La única salvedad que habría que tener en cuenta si se toma un preparado  a base de EPA, es tener precaución en el caso de personas que estén bajo una terapia anticoagulante, ya que, a partir de aprox. 2,5-3 g de EPA/día, en algunos casos, podría llegar a potenciarse el efecto del anticoagulante. Asimismo, para el caso de mujeres embarazadas o niños pequeños, en principio, es preferible no tomar EPA.

En qué se diferencian la artritis y la artrosis

“el artrósico se levanta mejor de lo que se acuesta y el artrítico se levanta peor de lo que se acuesta”…

La “artriTIS” como su terminación indica, hace referencia  a  un problema ‘inflamatorio’ localizado a nivel articular (típicamente en manos, pies, muñecas o tobillos).

Aunque genéticamente parece haber una cierta predisposición, el origen de este problema parece radicar en un fallo del sistema inmune (defensivo) el cual, en un momento dado de nuestra vida, se ‘tuerce’ y ataca a nuestras propias articulaciones como si de un intruso se tratara generando con ello una inflamación articular persistente…. Continuar leyendo “En qué se diferencian la artritis y la artrosis”