Acidez estomacal.

LOS SINTOMAS DEL EXCESO DE ACIDEZ SON SIMILARES A LOS DE BAJA ACIDEZ ¿SABES DIFERENCIARLOS? 

tratamiento, causas, dolor contínuo


Uno de los síntomas digestivos más frecuentes entre la población es la ‘sensación de acidez’, lo cual deriva en el remedio de tomar antiácidos para aliviar las molestias. Sin embargo, algo que muchos no  saben es que, los síntomas asociados a un exceso de acidez son casi idénticos a los de un estado de baja acidez (ej. gases, hinchazón, flatulencia tras comidas, indigestión, diarrea, estreñimiento, acidez, boca seca…). Más aún, hay que tener presente  que con la edad, es habitual que de manera natural se produzca menos ácido.

Siendo esto así, ¿cómo sabemos si en realidad producimos mucho o poco ácido?. A continuación van un par de ‘trucos’: i) en un momento que se tenga sensación de acidez tomar una cucharada de postre con zumo de limón. Si tras su toma mejoran momentáneamente los síntomas, entonces la persona produce poco ácido y si los síntomas empeoran, entonces produce mucho; ii) disolver una cucharada de postre rasa de bicarbonato en medio vaso de agua y beberlo con el estómago vacío. Si hay suficiente ácido, el bicarbonato se convertirá en gas por efecto del ácido estomacal y en los siguientes 5-10 minutos la persona eructará. Si no ocurre nada, entonces es probable que haya una insuficiencia de ácido.
Hay que tener muy presente que el uso indiscriminado de antiácidos, puede en muchos casos anular casi por completo la acidez estomacal. Dado que el ácido es necesario para una adecuada digestión de los alimentos, su falta va a hacer que a menudo los alimentos abandonen el estómago sin estar bien digeridos, de manera que cuando llegan al intestino pueden putrefactar (proteínas) o fermentar (carbohidratos), generando gases, retortijones y demás molestias abdominales, además de resultar en una absorción de nutrientes no óptima.  Así que, dicho lo anterior…ojo con el abuso indiscriminado de antiácidos…

Puesta a punto Digestiva Post-navideña

Con el fin de ayudar un poco a recuperar ‘la forma’ tras el ‘atracón’ y algún que otro exceso navideño, a continuación paso a dar unas pocas recomendaciones: i) dedicar entre 1-3 días de ‘limpieza’ donde abunden líquidos, frutas y verduras, dejando de lado las grasas (ej. salsas, mantequillas, aceites, embutidos etc.), bebidas gaseosas y/o azucaradas, lácteos (ej. quesos, natas etc.), proteínas animales (ej. ternera, cerdo, pollo) y carbohidratos muy refinados (ej. bollería industrial, galletas, chuches etc.). Para ello, en esos días uno comerá frutas enteras o en jugos (entre horas y/o antes de las comidas), infusiones, caldo vegetal (ej. ½ cubo vegetal con agua caliente) o sopas con fideos o con cereales (ej. avena, quinoa etc.), purés de verduras, pescado al horno o a la plancha; ii) con el fin de apoyar la función hepático-biliar tomar un producto en ampollas a base de elementos como la alcachofa, rábano negro, cardo mariano, boldo, diente de león, té verde etc. presentes en preparados tipo Hepanet o Cynarpol (1 ampolla en ayunas; 20 ampollas/caja) y tomar por las mañanas un vaso de agua caliente con el jugo de un limón; iii) finalmente se tomaría un preparado en ampollas rico en lactobacilos que ‘resiembre’ el intestino de bacterias beneficiosas ej. Transbifidus (1 ampolla antes de cenar; 20 ampollas/caja) y devuelva a los intestinos un ambiente saludable (mejorando gases, retortijones, digestiones etc.). Con estas sencillas pautas habremos ayudado a nuestro sistema digestivo a ponerse en forma y a arrancar con buen pie un año nuevo lleno de buenas intenciones…!