Consejos para sobrellevar una resaca ‘anunciada’

Durante las grandes celebraciones,  es habitual ver como muchos sucumben a los encantos de Baco (dios del vino en la mitología griega). Vino, cerveza, ginebra, whisky, champan etc. son protagonistas de noches gloriosas que a menudo desemboca en amaneceres…no tan gloriosos! Con el fin de sobrellevar un poco mejor una ‘resaca anunciada’, y partiendo de que no existe un cura o producto milagroso, a continuación os presento unos cuantos consejos: i) al llegar a casa, beber un buen vaso de agua y a poder ser otro de una bebida isotónica (tipo Aquarius, Gatorade etc…); asimismo, tener a mano un preparado de vitamina B-100  (tomar 1 comprimido) y otro de vitamina C (tomar 2 gramos de una sola vez) y…a descansar!; ii) nada más levantarse, repetir lo mismo, esto es, agua y bebida isotónica además de vitamina B y C (mismas dosis). Seguidamente tomarse un buen desayuno, siendo algunas de las sugerencias: zumo de naranja o de tomate+ plátano+ pan tostado con miel y si aún queda espacio, un revuelto de huevos. Procurar no tomar café o té, ya que por su efecto diurético, tienden a deshidratar (al igual que el alcohol!), y lo que interesa precisamente es hidratarse y reponer las sales (sodio, potasio) y azúcares perdidos. Espero que estos consejos os ayuden a ‘amortiguar’ aunque sólo sea un poco, ese mal amanecer…Saludos y mis mejores deseos de salud para el nuevo año!!!

Cuidado con la deshidratación. Conviene beber agua aunque no tengamos sensación de sed

Con la llegada del verano, el calor ambiente hace que aumente la transpiración a través de nuestra piel, con lo cual las pérdidas de agua son mayores. Ahora bien, la sensación de sed que tenemos no es necesariamente mucho mayor que la habitual, con lo cual corremos el riesgo de deshidratarnos… Por ello, en épocas calurosas, no sólo hay que beber cuando tenemos sed, sino que es necesario hacer un esfuerzo y ‘acordarnos’ de beber líquidos en otros momentos (ej. agua, infusiones, jugos de frutas, bebidas isotónicas etc.). El volumen mínimo de líquido recomendado es de aprox. 2-2,5 litros/día. La deshidratación puede derivar en una bajada de tensión (suele acompañarse de debilidad, aturdimiento, piel pálida y fría), algo que es importante controlar, especialmente en embarazadas, niños pequeños o gente mayor.