DHA: un omega-3 en auge

El DHA (ácido docosahexaenoico) es un ácido graso omega-3 del que cada vez se oye más hablar (la denominación omega-3 para el caso de aceites marinos hace referencia básicamente al DHA y al EPA ó ácido eicosapentaenoico). Las algas japonesas (kombu, nori, wakame, hiziki etc.) son muy populares por sus bondades nutricionales, pero este tipo de algas y en general, las algas macroscópicas, no son ricas en DHA. El DHA es fabricado por el fitoplacton (microalgas) que vive en la columna de agua marina. Estas algas microscópicas con ingeridas por pequeños crustáceos (ej. krill), los cuales a su vez son comidos por pequeños peces y estos a su vez por peces mayores. Según se va avanzando del organismo más pequeño al mayor (desde la microalga al pez grande), el DHA se va acumulando en la grasa del pez. Es finalmente a partir de peces grandes, de donde se suelen extraer aceites ricos en DHA (o en EPA). Comercialmente existen infinidad de productos a base de cápsulas de omega-3 (esto es aceite de pescado con algo de EPA y DHA), pero los productos sólo a base de DHA son excepcionales (ej. NuaDHA 1000; NuaDHA 500). A la pregunta de a qué hora tomar un preparado a base de DHA, la respuesta es sencilla: por tratarse de una grasa es preferible tomarla con comidas. Un preparado en cápsulas de DHA es un suplemento nutricional esencial para el embarazo y para el desarrollo infantil temprano. Es un gran preventivo frente a procesos neurodegenerativos, supone un gran apoyo en trastornos de aprendizaje (ej. dislexia, TDA, falta de concentración, autismo etc.), es un nutriente clave para el buen funcionamiento de la retina …en fin, sin dudarlo, el DHA es un puntal para nuestra salud.