¿Colesterol bueno? ¿Colesterol malo? ¡vaya lío!

A partir de los 40 años, la analítica de sangre de muchos adultos ‘sanos’, muestra unos niveles elevados de colesterol o con una tendencia al alza Esto es motivo suficiente como para despertar un cambio de actitud e intentar vigilar nuestra dieta grasa con el fin de contener esta subida. Pero ¿hasta que punto puedo controlar mis niveles de colesterol?

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Conferencia en Expo Eco Salud

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El próximo mes de abril, del 22-24 estaremos en la feria Expo Eco Salud de Madrid en el stand C17.

Os dejo el link al programa de charlas, entre las cuales está la mía, en la que hablaré de “La alimentación y su relevancia en problemas de comportamiento y/o aprendizaje”:

Los problemas de aprendizaje y comportamiento son un tema muy actual y motivo de gran preocupación para los padres/tutores de niños afectados por este tipo de problemas. Más allá de la toma de ciertos fármacos o de la adopción de determinadas terapias, a menudo se pasa por alto la alimentación. Esta charla sacará a relucir la gran importancia que la alimentación (y puntualmente la suplementación) puede tener en este tipo de alteraciones.

¡no os lo perdáis!

Conocer y alimentar el cerebro de nuestros hijos

CONOCER Y ALIMENTAR EL CEREBRO DE NUESTROS HIJOS

Es el título del tercer libro que he escrito y que acaba de publicarse. Siguiendo con la línea de los dos libros anteriores (Guía Práctica de la Salud en la Infancia y Adolescencia y Salud Adulta y Bienestar a partir de los 40), la alimentación sigue ocupando un lugar destacado. Continuar leyendo “Conocer y alimentar el cerebro de nuestros hijos”

Celíacos, alérgicos y sensibles al gluten: aclarando ideas

En nuestra visita semanal al supermercado, a nadie se le escapa a su atención el cada vez mayor tamaño de la sección de alimentación especial. En ella nos encontramos con alimentos libres de azúcar, lactosa, integrales, ecológicos y cada vez más, alimentos sin gluten. Con el fin de conocer más de cerca la escalada en la demanda de estos productos, a continuación voy a pasar a dar unas cuantas pinceladas al respecto.

Los cereales en general, pero el trigo en particular, son la base de gran parte de los alimentos que más consumimos de manera habitual: panes, galletas, bollería, pasta, etc. La mayoría de los cereales utilizados en la industria alimentaria (donde el trigo es la ‘estrella’ indiscutible) contienen una proteína llamada gluten. El gluten da viscosidad, espesor y volumen a las harinas, permitiendo que fermenten bien. A continuación se detallan qué cereales contienen gluten y cuales no:

+ Granos con gluten: trigo, espelta, centeno, cebada, avena, kamut y triticale.

+ Granos sin gluten: trigo sarraceno, maíz, mijo, arroz, quinua y amaranto.

Hay personas cuya respuesta al gluten no es buena pudiendo encontrarse:

+ personas alérgicas al gluten: es poco común y supone una reacción desmedida del sistema inmunológico (defensivo) hacia al gluten de manera casi inmediata, mostrando los típicos síntomas asociados a una alergia alimentaria como son urticaria (picor en piel), edema (hinchazón), problemas respiratorios etc.

+ personas intolerantes al gluten (también conocido como celiaquía o enfermedad celíaca).En este caso hay una reacción adversa por parte de las células del tapizado intestinal al entrar en contacto con alimentos que contienen gluten. Los síntomas asociados son sobre todo de tipo digestivo: diarreas, hinchazón abdominal, dolor abdominal, etc., aunque también puede haber síntomas extra-digestivos: irritabilidad, problemas osteoarticulares, problemas de piel, anemia, caída de cabello, retraso en el crecimiento etc. Lo síntomas digestivos típicamente asociados a los problemas de celiaquía, a menudo no se hacen patentes hasta que la mucosa intestinal (tapizado del intestino) está especialmente dañada. Hasta entonces, los síntomas pueden ser poco intensos o atípicos, motivo por el cual este problema a menudo pasa desapercibido o tarda en diagnosticarse.

+ personas con ‘sensibilidad no celíaca al gluten’, es una nueva entidad que hace alusión a un colectivo cada vez más amplio de personas que, aun no siendo alérgicas ni intolerantes al gluten, su sensibilidad al mismo está aumentada, mostrando una sintomatología muy similar a la de la alergia o intolerancia. Se estima que al menos un 6% de la población es sensible al gluten y la mayoría no lo saben.

El gluten está ‘omnipresente’ en nuestra alimentación ej. pastas, tallarines, fideos, espaguetis, pizzas, sandwhiches, empanadillas, quiches, pan artesano, pan integral, pan de molde, pan tostado, bollos, galletas, tartas, pasteles, cereales de desayuno, así como oculto en salsas, embutidos etc.

La solución: dejar de consumir alimentos con gluten y en su lugar echar mano del cada vez más amplio abanico de alimentos libre de gluten que podemos encontrar en el supermercado y tiendas especializadas (ej. herbolarios etc.). Si con la retirada del gluten, los síntomas molestos empiezan a remitir, está claro que el gluten no le sienta bien a esa persona…A menudo hay que olvidarse de tanta prueba diagnóstica y escuchar más al menos común de los sentidos…’el sentido común’!!.