Enfermedades estacionales: cómo prevenir las infecciones y alergias del otoño

El otoño es un período donde los problemas respiratorios acaparan gran parte del malestar que uno puede llegar a sentir en estas épocas del año. Bien sea por infecciones víricas (como resfriado o gripe), bien sea por alergias ambientales (como ácaros, mohos u hongos), el sistema respiratorio de muchas personas se pone en jaque, arrastrando un malestar que, aun no siendo serio, es ciertamente molesto. Continuar leyendo “Enfermedades estacionales: cómo prevenir las infecciones y alergias del otoño”

La primavera y las alergias

Con la llegada de la primavera, los días fríos y plomizos del invierno dan paso a días más largos y luminosos, lo que sin duda es toda una inyección de ánimo más que bienvenida. Sin embargo, en algunas personas, la llegada de un tiempo más cálido y soleado trae consigo la floración de infinidad de árboles, arbustos y flores, dando paso a la ‘guerra de las alergias’. La gente que es alérgica a elementos ambientales, ven recrudecida su condición en estaciones como la primavera y otoño. Continuar leyendo “La primavera y las alergias”

Celíacos, alérgicos y sensibles al gluten: aclarando ideas

En nuestra visita semanal al supermercado, a nadie se le escapa a su atención el cada vez mayor tamaño de la sección de alimentación especial. En ella nos encontramos con alimentos libres de azúcar, lactosa, integrales, ecológicos y cada vez más, alimentos sin gluten. Con el fin de conocer más de cerca la escalada en la demanda de estos productos, a continuación voy a pasar a dar unas cuantas pinceladas al respecto.

Los cereales en general, pero el trigo en particular, son la base de gran parte de los alimentos que más consumimos de manera habitual: panes, galletas, bollería, pasta, etc. La mayoría de los cereales utilizados en la industria alimentaria (donde el trigo es la ‘estrella’ indiscutible) contienen una proteína llamada gluten. El gluten da viscosidad, espesor y volumen a las harinas, permitiendo que fermenten bien. A continuación se detallan qué cereales contienen gluten y cuales no:

+ Granos con gluten: trigo, espelta, centeno, cebada, avena, kamut y triticale.

+ Granos sin gluten: trigo sarraceno, maíz, mijo, arroz, quinua y amaranto.

Hay personas cuya respuesta al gluten no es buena pudiendo encontrarse:

+ personas alérgicas al gluten: es poco común y supone una reacción desmedida del sistema inmunológico (defensivo) hacia al gluten de manera casi inmediata, mostrando los típicos síntomas asociados a una alergia alimentaria como son urticaria (picor en piel), edema (hinchazón), problemas respiratorios etc.

+ personas intolerantes al gluten (también conocido como celiaquía o enfermedad celíaca).En este caso hay una reacción adversa por parte de las células del tapizado intestinal al entrar en contacto con alimentos que contienen gluten. Los síntomas asociados son sobre todo de tipo digestivo: diarreas, hinchazón abdominal, dolor abdominal, etc., aunque también puede haber síntomas extra-digestivos: irritabilidad, problemas osteoarticulares, problemas de piel, anemia, caída de cabello, retraso en el crecimiento etc. Lo síntomas digestivos típicamente asociados a los problemas de celiaquía, a menudo no se hacen patentes hasta que la mucosa intestinal (tapizado del intestino) está especialmente dañada. Hasta entonces, los síntomas pueden ser poco intensos o atípicos, motivo por el cual este problema a menudo pasa desapercibido o tarda en diagnosticarse.

+ personas con ‘sensibilidad no celíaca al gluten’, es una nueva entidad que hace alusión a un colectivo cada vez más amplio de personas que, aun no siendo alérgicas ni intolerantes al gluten, su sensibilidad al mismo está aumentada, mostrando una sintomatología muy similar a la de la alergia o intolerancia. Se estima que al menos un 6% de la población es sensible al gluten y la mayoría no lo saben.

El gluten está ‘omnipresente’ en nuestra alimentación ej. pastas, tallarines, fideos, espaguetis, pizzas, sandwhiches, empanadillas, quiches, pan artesano, pan integral, pan de molde, pan tostado, bollos, galletas, tartas, pasteles, cereales de desayuno, así como oculto en salsas, embutidos etc.

La solución: dejar de consumir alimentos con gluten y en su lugar echar mano del cada vez más amplio abanico de alimentos libre de gluten que podemos encontrar en el supermercado y tiendas especializadas (ej. herbolarios etc.). Si con la retirada del gluten, los síntomas molestos empiezan a remitir, está claro que el gluten no le sienta bien a esa persona…A menudo hay que olvidarse de tanta prueba diagnóstica y escuchar más al menos común de los sentidos…’el sentido común’!!.