DHA en el embarazo: un apunte sobre la dosis recomendada

La gran importancia que tiene el DHA (omega-3 marino) para el desarrollo fetal durante el embarazo es algo que, a estas alturas, nadie puede discutir.

El DHA es una grasa estructural, esencial para un óptimo desarrollo cerebral y visual del futuro bebé y hoy en día, está presente en prácticamente todas las leches maternizadas de farmacia.
Pero además, es también un ingrediente habitual de los suplementos prenatales que típicamente se dan a las embarazadas para apoyar sus necesidades en dicha fase de sus vidas (ej. Natalben, Femasvit, Femibion, Donna Plus, Gestagyn etc.). Dichos complementos suelen contener, además de DHA, vitaminas y minerales importantes para el futuro bebé y para la propia madre, como son: las vitaminas C, D, E, B5, B6, B2, B1, B12, Betacaroteno, ácido fólico, Fe, Se, Mg, I, Cu o Mn. La cantidad de DHA incluida en dichos preparados suele oscilar entre los 150-200 mg/perla. La dosis de 200 mg DHA/día fue estipulada por las autoridades europeas (EFSA) como la dosis mínima que una embarazada debería tomar, siendo esta la razón de que esta sea la cantidad que más habitualmente aparece en dichos preparados. Pero esas mismas autoridades, también añadieron que dosis superiores de hasta 1.000 mg DHA/día podían ser tomadas con total seguridad tanto para la madre como para el feto.

La dosis mínima de 200 mg DHA/día es a todas luces una cantidad muy baja, ya que dicho DHA va a ‘repartirse’ entre la madre y su hijo, puesto que ambos están necesitados de DHA. De hecho, hay varios estudios en los cuales se ha demostrado que la toma de dosis de DHA durante el embarazo superiores a la mínima recomendada (200 mg), se traduce en un desarrollo psicomotriz e intelectual superior del niño/a en edades posteriores. Algunos efectos observados con una mayor suplementación de DHA son:

  1. Una mayor agudeza visual a los 4 meses de edad.
  2. Mayor capacidad de resolución de problemas a los 9 meses de edad.
  3. Una mejor coordinación ojo-mano al año de edad, .
  4. Y por supuesto, esa mayor dosis de DHA también va a ofrecer mayores beneficios a la madre (ej. contribuye a prevenir la depresión post-parto).

 

Por lo tanto, mi recomendación para cualquier embarazadas sería que aumentase la ingesta de DHA sobre la base mínima de 200 mg que suelen ofrecer los preparados prenatales, según la siguiente pauta:

  • durante el 1º y 2º trimestre de embarazo añadir 1 perla de NuaDHA 400/día (de esta manera estaría tomando un total de 600 mg DHA/día)
  • durante el 3º trimestre de embarazo añadir 2 perlas NuaDHA 400/día, ya que las demandas de DHA en dicho periodo aumentan exponencialmente (con lo cual tomaría 1.000 mg DHA/día).
  • Y por supuesto, tras el alumbramiento, aunque ya no se tome el suplemento prenatal, es muy importante seguir aportando DHA al recién nacido, ya que su cerebro sigue creciendo frenéticamente durante los siguientes años (especialmente el primer año de vida). Mi recomendación sería la siguiente:
  • Lactancia materna: la madre tomará 2 perlas de NuaDHA 400 o incluso, 1 perla de NuaDHA 1000 por día (mejor acompañando a comidas).
  • Lactancia artificial: la madre vaciará una perla de NuaDHA 1000 en el biberón dos días cualesquiera de la semana (ej. un perla el lunes y otra el viernes). Para ello, cortará la punta de la perla y vaciará el contenido del aceite en un poco de leche del biberón o papilla, que habrá separado previamente. Empezará a darle de comer con esta parte de alimento que contiene el DHA, para luego continuar con el resto. De esta manera, uno se garantiza que cuando más hambre tiene el niño se toma el DHA.

NuaDHA es la única marca española de omega-3 que cuenta con el sello de calidad internacional más riguroso existente para omega-3: IFOS 5 estrellas. Dicho sello garantiza la práctica ausencia de metales pesados (mercurio, cadmio, plomo, arsénico), dioxinas, PCBs y furanos, además de la no oxidación del aceite. Unas garantías que sin duda son claves de cara a suplementar a los más pequeños de la familia.

Los ‘niñ@s DHA’, que es como a mi me gusta llamar a aquellos bebés que toman DHA en el embarazo y posterior lactancia, saltan a la vista como niños muy ‘vivos’ y ‘alerta’ de su entorno. Su espacialidad y psicomotricidad se desarrolla de una manera asombrosa y sin duda, son niños muy, pero que muy espabilados!!!.

CompárteloShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *