Dermatitis atópica, estrés materno y DHA

La dermatitis atópica es un tipo de eczema (lesión de piel) que afecta sobre todo a bebés y niños (10-20%) aunque también afecta a la población adulta (2-5%).

Las lesiones suelen aparecer en las mejillas y cuero cabelludo, pudiendo extenderse a brazos, piernas, pecho etc. (a menudo en las flexuras de las articulaciones). Las erupciones no son contagiosas, pero a menudo generan un picazón molesta. La aparición de lesiones atópicas tiene un origen multifactorial, siendo algunos de los elementos implicados en su aparición: factores genéticos, medioambientales (ej. radiación UVA, contaminantes, latitud), el clima (ej. baja humedad e invierno lo empeoran), dieta (ej. grasas trans y saturadas, carbohidratos refinados), inmunológicos (ej. equilibrio de las defensas), endocrinos (ej. ciertas variaciones hormonales), digestivos (ej. calidad de la flora bacteriana) o psicológicos (ej. estrés). Los niños con eczema pueden ser más propensas a padecer problemas respiratorios (ej. asma), así como alergias.

A propósito de este problema de piel, un estudio publicado por Chang y colegas en 2016 en el Journal of Allergy & Clinical Immunology (JACI) realizado en niños pequeños, evidenció que los niños cuyas madres padecieron situaciones estresantes durante el embarazo, tenían una mayor probabilidad de expresar tras su nacimiento, problemas de piel como la dermatitis atópica (DA). Según dicho estudio, a través de la placenta materna, el bebé estaba expuesto a niveles reducidos de antioxidantes como el glutatión, al mismo tiempo que los niveles de cortisol (la hormona del estrés por excelencia) eran elevados. Más aún, al año de edad, dichos niños presentaban niveles elevados de uno de los anticuerpos que típicamente se encuentra elevado en personas con este tipo de alteraciones de piel como es la IgE.

En posts anteriores, se ha recalcado la gran importancia que una grasa omega-3 marina llamada DHA (ácido docosahexaenoico) tiene para la salud del bebé (ej. apoya su desarrollo cerebral y visual) y de la madre (ej. previene depresión post-parto). Este nuevo estudio es un buen ejemplo de cómo el ‘estado de ánimo’ de la madre ‘durante’ el embarazo, puede también afectar a su hijo. Por ello, la toma de DHA, que cuenta con reconocidas funciones a la hora de modular el ánimo, se antoja sin duda como un nutriente de apoyo ideal para la madre durante el embarazo.

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