Omega-3 de pescado versus krill: algunas diferencias y "matices"

Omega-3 spoon

Recientemente, se ha iniciado en España así como en otros países europeos, una potente campaña por parte de una multinacional con un producto a base de omega-3 procedente del krill. Varias personas me han contactado preguntándome sobre las diferencias  entre las distintas fuentes de omega-3 que forman parte de numerosos suplementos alimenticios, así como otras cuestiones. La extensión de este post es algo mayor de lo habitual, pero creo que el tema bien lo merece, así que a continuación paso a despejar unas cuantas de las dudas planteadas:

1) los máximos representantes de los omega-3 marinos  son dos moléculas, de iniciales DHA y EPA, ya que a través de numerosos estudios se ha podido comprobar que cuentan con interesantísimas atribuciones de salud para el hombre.

2) el DHA y EPA no son sintetizados ni por el krill ni por el pescado, sino por las microalgas del mar o fitoplacton (que dan ese color verde-azulado al mar…). Estas microalgas son ingeridas por el krill, un microcrustaceo componente del zooplacton. Este a su vez es consumido por peces pequeños, los cuales a su vez son consumidos por peces más grandes y así sucesivamente. A esta sucesión de seres vivos donde unos se comen a otros se conoce como una ‘cadena trófica’. Cuanto más alto nos encontremos en la cadena trófica, mayor será el animal y por tanto más omega-3 concentrará en su grasa. Es por eso por lo que el aceite de un pescado como el atún, salmón etc. va a tener más omega-3 que el de un miembro inferior de la cadena como el krill. Pero en todos los casos, las moléculas de omega-3 son exactamente las mismas!!! El DHA del Krill es molecularmente el mismo que encontraríamos en un aceite procedente de un atún!!

3) cuando cae en nuestras manos un producto omega-3 de origen marino (ej. pescado, krill o microalgas), es importante entender lo que dice el etiquetado. Simplificando las cosas, lo que más nos interesa conocer de ese etiquetado son: i) cantidad de aceite de pescado/krill o algas que hay por perla (ej. 300 mg, 500 mg etc.); ii) cantidad de DHA y/o EPA que hay por perla (ej. 60 mg EPA+ 27,5 mg DHA/ 180 mg EPA+120 mg DHA etc.).

Tomando como ejemplo la mencionada marca de aceite de krill que actualmente forma parte de una ‘feroz campaña publicitaria’, uno de sus productos contiene 300 mg de aceite de krill de los cuales 24 mg son DHA y 50 mg son EPA (total DHA+ EPA= 74 mg). Es decir, de 300 mg de aceite,  226 mg son ‘grasas no omega-3’ (esto es, un 75% de la perla son ‘grasas vacías’). A través de numerosos estudios en múltiples ámbitos de la salud se está comprobando como muchas de las bondades de los omega-3 se producen a dosis de ‘gramos’ de DHA o de EPA o de la suma de ambos, según sea el caso. Esto significa que para conseguir dosis de gramos con este tipo de productos, sería necesario ingerir aprox. 13 o más perlas/día de dicho aceite de krill. A título informativo, la AHA o Sociedad Americana del Corazón, recomienda desde hace años, la toma de 1000 mg de omega-3/día para una salud cardiovascular óptima. Asimismo, en el ámbito de la antiinflamación, se sugiere que la dosis de omega-3 a utilizar debería superar los 2 g/día. ¿Cuántas perlas de un producto de krill como el del ejemplo habría que tomar para alcanzar dichas dosis??? (2 g = 27 perlas/día del aceite de Krill del ejemplo).

En el otro extremo del mercado nos encontramos con marcas comerciales como el NuaDHA 1000 o el NuaEPA1200, con altas dosis de omega-3 por perla (1000 mg DHA y 1200 mg EPA respectivamente). Es decir, 1 perla de NuaDHA 1000 equivale en DHA a 41,6 perlas del mencionado producto de krill del ejemplo anterior. Esto significa que las 60 perlas de Krill/bote de dicho producto equivaldrían para el caso del DHA a 1,4 perlas del NuaDHA 1000. Si uno saca la calculadora y hace unos sencillos cálculos, se dará cuenta de que el  DHA y EPA del mencionado aceite de Krill se está vendiendo a precio de ‘oro’.

Los defensores del aceite de krill apuntan a que su biodisponibilidad es mayor, pero en la práctica, las diferencias en la asimilación del DHA y EPA del krill y un aceite de pescado no son tan significativas. En el primer caso, el omega-3 forma parte de una molécula que se conoce como fosfolípido y en el segundo de una molécula que se conoce como triglicérido. Simplificando, el fosfolípido o triglicérido son vehículos naturales en los cuales está ‘montado’ el omega-3 (DHA y/o EPA). Del total de grasas que ingerimos los humanos de distintas fuentes alimenticias, el 90% viene en forma de triglicéridos y el 10% restante en forma de colesterol, ceras y fosfolípidos. Por tanto, nuestro organismo está perfectamente adaptado desde que el hombre habita la tierra para ‘asimilar’ adecuadamente alimentos con ambas formas. En último término, lo que realmente importa es alcanzar dosis efectivas del ácido graso en cuestión (DHA, EPA o ambos) con el fin de obtener los resultados deseados (a los numerosísimos artículos publicados me remito).

Finalmente, un tema que es objeto de debate al usar animales más grandes (ej. atún) frente a otros más pequeños (ej. krill) para obtener aceite omega-3 es la contaminación por metales pesados etc. Lógicamente a mayor tamaño del animal, mayores probabilidades de que su grasa tenga más contaminantes. En este sentido, la garantía al usuario final tiene que venir dada por el fabricante del producto en cuestión. Para el caso del laboratorio de omega-3 del cual soy responsable, contamos con el máximo control de calidad que existe actualmente en el ámbito de los omega-3 a nivel mundial (las 5 estrellas IFOS), siendo el único laboratorio español que hasta la fecha cuenta con dicho sello de calidad. Para el caso del NuaDHA y  del NuaEPA, los controles analíticos regulares realizados por IFOS y que son de acceso libre a través de su web, confirman que están prácticamente exentos de metales pesados, dioxinas y PCBs, además de no estar oxidados y más aún, garantizan que la cantidad de DHA y EPA por perla es la indicada en la etiqueta del producto. Por tanto, mientras un fabricante se preocupe de dar garantías objetivas por parte de terceras partes sobre la calidad de sus productos, la toma de un aceite de pescado no debería suponer ningún problema de seguridad.

Actualmente existe un ‘bombardeo’ incesante de productos a base de omega-3, pero la realidad es que muchos de ellos son de una calidad mediocre y a unos precios que a menudo son desorbitados. Un ‘marketing’ bien dirigido es capaz de ‘abducir’ al consumidor, haciéndonos creer como verdades cosas que en realidad son ‘verdades a medias’ y todo ello a consta de ‘sangrar’ el bolsillo del consumidor. Mis principios éticos no aceptan en modo alguno esa manera tan agresiva y despiadada con la que a menudo nos manipulan a través de campañas de marketing. A través de mi labor divulgativa  (ej. con mis libros de salud, posts de salud, charlas etc.) y demás actividades de mi día a día, confío poder  contribuir a hacer llegar al público general unos conocimientos básicos para que cuenten con criterios que les permitan defenderse en la gran ‘jungla de suplementos nutricionales’ que existe hoy en día, ya sean de omega-3  o de otro tipo. Un saludo y hasta la próxima, Mercedes.

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6 comentarios en “Omega-3 de pescado versus krill: algunas diferencias y "matices"”

  1. Actualmente tomo omega de pescado; sin embargo, ya no tengo vesicula. Por lo que entiendo seria major consumir omega de krill ?

    Recomienda alguna marca en especifico ?

    1. Hola Arturo, las personas sin vesícula pueden tener más comprometida la digestión de las grasas alimentarias en general, ya sean vegetales, de pescado o de cualquier otro animal. La digestión del aceite de Krill, a priori, es algo más sencilla que la del aceite de pescado. >Dicho esto, aun sin tener vesícula es también posible tomar omega-3 de pescado, siendo en este caso preciso ver hasta qué dosis se tolera bien. Asi mismo, repartiendo la dosis en varias tomas diarias, generalmente no tiene porque haber problema tomando aceite de pescado (siempre con comida). Saludos

  2. ¿Es mejor tomar un complemento alimenticio para embarazadas que provenga de micro algas o que el omega 3 provenga de aceite de pescado? (Gestagyn VS Natalbén)
    La pregunta igual está planteada de forma muy básica pero llevo ya un rato mirando por internet y estoy algo confusa. Gracias por su atención

    1. Estimada Ana, los omega-3 los fabrican las microalgas del mar y los animales marinos los acumulan en su grasa. A mayor tamaño del animal marino, más omega-3 tendrá, aunque como contrapartida también puede acumular más contaminantes (ej. metales pesados etc.). Dicho esto, actualmente es posible conseguir aceites omega-3 de origen animal tan limpios como uno de algas (ej. NuaDHA). Todo depende del compromiso de cada fabricante y de que se tome las molestias necesarias para garantizar esa limpieza de contaminantes que todos deseamos. Por tanto, aunque en teoría un omega-3 de microalgas tiene menos oportunidad de acumular contaminantes, es posible encontrar aceites de pescado con las mismas garantías de limpieza. De hecho, es posible tomar un preparado para embarazadas con DHA como los que comentas y a parte, añadir algo más de DHA (ej. 3 perlas NuaDHA 1000/semana y hasta 1 diaria en el último trimestre de embarazo=, ya que la demanda de este ácido graso omega-3 en el embarazo es muy elevada. Un saludo, Mercedes

    1. Estimada Adela,

      A continuación doy respuesta a tu comentario. De la dieta grasa de los humanos, un 90% de las grasas ingeridas es en forma triglicérido y el 10% restante en forma de colesterol, ceras y fosfolípidos. Por tanto, la fisilogía humana está adaptada para asimilar tanto fosfolípidos como triglicéridos, habiendo elegido esta última forma como el sustrato graso principal. El único caso en el cual la forma triglicérido puede resultar algo menos digestiva, es en el caso de personas sin vesícula o con problemas a este nivel. Fuera de estos casos, la forma triglicérido se asimila perfectamente.
      Un saludo, Mercedes

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