Fibra alimentaria: Más allá del estreñimiento

Mucha gente piensa que la principal bondad de la fibra alimentaria es ayudarnos a ir baño, de manera que aquellos que van al baño con regularidad para nada consideran que la toma de fibra sea algo que ‘necesiten’.

Esta percepción es muy errónea ya que, la falta de fibra no sólo está detrás de los problemas de estreñimiento, sino que también juega un papel importante en problemas tan habituales como son: varices y almorranas, piedras de vesícula, síndrome de colon irritable (alternancia de diarrea con estreñimiento) o diabetes entre otras.

La fibra se encuentra en los alimentos de origen vegetal (frutas, verduras, legumbres y cereales), pero en la dieta típica de los países industrializados, los alimentos tienen un alto grado de procesamiento, de manera que la fibra ha sido eliminada en gran medida de ellos (es el caso del arroz blanco e integral, el pan, la pasta, la bollería y demás derivados de la harina blanca y no de la integral, etcétera.)

Por tanto, habida cuenta de las serias consecuencias que puede tener la ingesta de insuficiente fibra, es hora de devolverle el protagonismo que se merece.

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